miércoles, 9 de noviembre de 2011

Maclovia

 
Es una película encantadora de la época de oro del cine mexicano. La trama hechiza desde los primeros minutos en que comienza y mantiene las emociones en cierta ambivalencia; de un suspiro a una lágrima y de ahí a la alegría. Esta historia de amor contrasta con la poca o nula oferta actual del cine (no sólo mexicano).
             

 
Es un bello largometraje destinado al amor y aunque hay quienes opinan que se trata de una versión más de la conocida historia de la “Bella y la Bestia”, difiero en ello ya que es protagonizada por dos rostro tan bellos como emblemáticos del cine mexicano, como lo son María Félix y Pedro Armendáriz, ambos papeles principales cargados no sólo de belleza física, sino también de una gran nobleza de corazón.

  
Maclovia es protagonizada por María Félix, la más hermosa mujer de la Isla de Janitzio custodiada celosamente por su padre. Pedro Armendáriz interpreta a José María, quien es el más humilde pescador de la Isla y pretende el amor de Maclovia.          
El amor entre ambos es puro, sencillo y profundo (a la vez también) es frustrado por el celo paterno y por la envidia de la amiga de niñez de José María, mas no es impedimento para él. Después de que le es negado hablar, tratar o siquiera contemplar a Maclovia decide escribirle una carta donde expresa el amor que le  tiene, pero siendo un pescador (analfabeta) tiene que recurrir al auxilio del Profesor de la Isla, le da “licencia” de participar  en sus clases, para que aprenda a escribir y a la vez lo hacer un ejemplo viviente de la consecuencia de la falta de estudios.   

José María  motivado por el amor, tiene una férrea voluntad para superarse. El profesor es para el protagonista  lo que Virgilio para Dante en la “Divina Comedia” y lo conduce con bella poesía por el difícil camino del saber.
            Atento y emocionado el pescador presta sumo interés a su mentor en la clase de historia y el Profesor narra a sus alumnos una grandiosa remembranza de un hombre que se distinguió por su voluntad, un héroe nacional tan indio como nuestro protagonista y que llevara su nombre: José María Morelos y Pavón.
            Esta es una escena exquisita que provoca una gran sensación patriota y una fuerte lección para muchos mexicanos que tratamos con desprecio o indiferencia al indígena

No hay comentarios:

Publicar un comentario